1 Corintios 5:7
“... porque nuestra pascua,
que es Cristo,
ya fue sacrificada por nosotros”.
Los judíos se sentaron a la mesa con un sacrificio hecho, una protectora sangre derramada de un animal inocente y una actitud profética: vestidos para viajar desde Egipto hacia la Tierra Prometida.
Sin sacrificio, no hay PASCUA.
Cristo es nuestro sacrificio, su vida dio, Él inocente, por nosotros culpables.
Gloria a Dios.
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