lunes, 16 de diciembre de 2013

Palabra + Fe

Hebreos 4:2
Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos;
pero no les aprovechó el oír la palabra,
por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

La palabra llega a ti, a través de la instrumentalidad de un mensaje.

Es anunciada, de cualquier forma, por la Palabra.

Dios habla hoy pero mucha gente, como Israel, no le saca provecho: no le sacan utilidad a la bendición.

Palabra sin fe: es Palabra sin provecho, sin utilidad. Es no conseguir la bendición por falta de fe.

Cada palabra tiene una utilidad para ti, para tu familia, para tu presente y para tu futuro. .

Sin embargo, sólo con oír la palabra no aparece la utilidad: por ejemplo, la sanidad.

¿Qué debes hacer?

Acompañar la Palabra que viene a ti con fe. Acompañar es mezclar dos elementos y fusionarlos: sunkeránnumi; entremezclar, combinar.

Palabra+fe: provecho: bendición.

El ataque va a ser a la fe y a su Palabra.

Pero, Hebreos 4:3 dice que "los que hemos creído entramos en el reposo".

Si crees, llegas. Entramos es llegar, es pasar a la bendición, con Palabra y Fe.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El gran mandamiento


Mar 12:28 al 34
 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó:(F) ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.(G) Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.(H) No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;(I)
y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.(J)
Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

¿Qué estamos obligados a hacer?
Una sola palabra lo expresa.
Y ¡qué palabra!
Amor.
El AMOR todo lo incluye, es el más tierno, el más desinteresado, el más divino de todos los afectos.
Se declara que consiste la esencia de la ley divina.
 “Amarás al Señor tu Dios que sostiene contigo una relación real y definida, de la cual nace el derecho de él y el deber tuyo de amar.
Pero ¿con qué tenemos que amarlo?
Se mencionan cuatro cosas.
De todo tu corazón y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas.
Amarás al Señor tu Dios con todas tus facultades: con un amor sincero, ardiente, inteligente, enérgico.
Pero esto no es todo lo que exige la ley.
Dios quiere tener todas estas cualidades en operación perfecta, “Amarás al Señor tu Dios”, dice la ley, “de todo tu corazón”, o con sinceridad perfecta, “Amarás al Señor tu Dios de toda tu alma”, o con un fervor sumo. “Amarás al Señor tu Dios de toda tu mente”, o en el pleno ejercicio de una razón iluminada. Y “amarás el Señor tu Dios de todas tus fuerzas”, o con toda la energía de tu ser. Esto en cuanto al Primer Mandamiento.
Y el segundo es semejante a éste en exigir el mismo afecto.
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Nuestro afecto supremo ha de ser reservado para Dios. Pero tan sinceramente como nos amamos a nosotros mismos tenemos que amar a todos los seres humanos, y con la misma prontitud a obrar y sufrir por ellos como razonablemente esperaríamos que ellos lo hicieran por nosotros.
De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Es como si él hubiera dicho: “Esta es toda la Escritura encerrada en un granito de mostaza.
Una escritura pocket, toda la ley de deberes humanos en forma portátil, o tamaño de bolsillo. Tan simple que un niño puede entenderla;
Tan breve que todos pueden recordarla;
Tan comprensiva como para abarcar todos los casos posibles.
Y por su naturaleza misma, es inmutable.
Es inconcebible que Dios pidiese a su creación razonable algo menos, o, en sustancia, algo más, bajo ninguna dispensación, en ningún otro mundo ni en ningún otro período al través de los años.
No puede pedir sino esto, en su totalidad, en el cielo, en la tierra o en el infierno.
¡Y este resumen incomparable de la ley divina estaba incluido en la religión judaica!
Así como resplandece en su propio esplendor, asimismo revela su origen verdadero:

Fue dada por Dios.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Accesos a la bendición

3 JUAN 1:2
Amado, mi oración es que seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma.

No cabe duda de que Dios quiere tu prosperidad.
Pero, hay puertas de acceso a la bendición.
Juan nos indica que la clave está en la prosperidad de tu alma: la obediencia.
Si obedeces serás bendecido.
En Gálatas 3.14, dice “para que la bendición de Abraham llegara por Cristo Jesús a los gentiles, a fin de que recibamos la promesa del Espíritu por medio de la fe”.
Por medio de la fe.
Dios nunca entregará sus valiosísimos bienes en manos de personas que no andan por fe.
Sin fe no puedes escuchar a Dios.

No es cierto que Dios no habla, él habla todo el tiempo, no es un padre ausente, Dios no se niega a bendecirnos, nosotros rehusamos a la bendición. 

FOTOS DEL DOMINGO 08/12/2013